
Versículo del día
“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.” (Proverbios 3:5-6, Reina-Valera 1909)
Reflexión
Esperar es una de las cosas más difíciles de la vida. Esperar una respuesta, una oportunidad, una sanidad o un cambio que no llega. Mientras tanto, la mente se llena de preguntas: ¿por qué tarda tanto?, ¿hice algo mal?, ¿y si no sucede?
El proverbio nos da una indicación sencilla y exigente: fíate de Dios “de todo tu corazón”. No a medias, ni solo cuando entendemos lo que pasa. Y añade: “no estribes en tu prudencia”, es decir, no te apoyes únicamente en tu propio razonamiento. Hay cosas que no vemos desde donde estamos.
La segunda parte es una promesa: si lo reconocemos en todos nuestros caminos, él enderezará nuestras veredas. Dios no nos pide entender el mapa completo, sino caminar con él un paso a la vez. A veces la demora no es un abandono, sino una preparación.
Hoy, si estás esperando algo, no te desesperes. Haz lo que esté en tus manos, ora y deja el resto a Dios. Confiar no es quedarse quieto, sino avanzar con paz sabiendo quién dirige el camino.
Oración
Señor, te confieso que a veces quiero entenderlo todo. Hoy decido confiar en ti con todo mi corazón. Guía mis pasos y endereza mis caminos. Dame paciencia para esperar tu tiempo. Amén.
Para hoy
Escribe aquello que estás esperando y di en voz alta: “Señor, confío en ti con esto”.