
Versículo del día
“Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.” (Efesios 4:32, Reina-Valera 1909)
Reflexión
Hay heridas que llevamos mucho tiempo después de que pasaron. Una palabra dura, una traición, una promesa rota. Aunque intentemos olvidar, el resentimiento se queda en el corazón y, sin darnos cuenta, nos pesa más a nosotros que a quien nos hizo daño.
Perdonar no significa decir que lo que pasó estuvo bien, ni obligarte a confiar de nuevo de inmediato. Significa soltar la deuda y dejar de vivir atado a ese dolor. Es una decisión que a veces hay que repetir muchas veces antes de que el corazón la sienta.
El versículo nos da la razón más poderosa: Dios nos perdonó primero. Lo que él ha hecho por nosotros es el modelo y la fuerza para hacerlo por otros. No perdonamos porque nos resulte fácil, sino porque hemos recibido una gracia enorme.
Hoy quizá haya un nombre que viene a tu mente. No tienes que resolverlo todo en un día. Empieza pidiéndole a Dios que ablande tu corazón y que te dé la voluntad de dar el primer paso hacia la paz.
Oración
Padre, gracias por perdonarme tantas veces. Hoy te entrego el dolor y el rencor que cargo. Ayúdame a perdonar como tú me perdonaste. Sana mi corazón y dame paz. Amén.
Para hoy
Escribe el nombre de alguien a quien necesitas perdonar y ora por esa persona, pidiendo que Dios la bendiga.