
Versículo del día
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16, Reina-Valera 1909)
Reflexión
Muchos crecemos creyendo que el amor hay que ganarlo: portándonos bien, cumpliendo expectativas o demostrando que valemos. Y cuando fallamos, pensamos que ese amor desaparece. Esa idea nos hace vivir con miedo y con cansancio.
El amor de Dios es distinto. Este versículo dice que él amó “de tal manera” que entregó lo más valioso que tenía. No esperó a que fuéramos perfectos ni a que lo mereciéramos. Su amor comenzó antes de que diéramos el primer paso hacia él.
Saber que somos amados así cambia la forma de vernos. Ya no necesitamos demostrar nada para sentirnos valiosos. Nuestro valor no depende de lo que logramos, sino de quién nos ama. Y desde ese amor podemos amar mejor a quienes tenemos cerca.
Hoy, si te sientes poca cosa o fuera de lugar, recuerda que eres alguien por quien Dios dio todo. Respira hondo, acepta ese amor sin condiciones y deja que llene los rincones de tu corazón que se sienten vacíos.
Oración
Padre, gracias por amarme tal como soy. Ayúdame a creerlo de verdad, incluso cuando me siento indigno. Llena mi corazón de tu amor para que pueda compartirlo con otros. Amén.
Para hoy
Di en voz alta: “Dios me ama”, y demuestra ese amor haciendo algo amable por otra persona.